Tiempo estimado: 20 minutos
Antes de ser "doblador", hay que ser ACTOR. La mejor sincronización no sirve de nada si la voz suena plana o leída como un robot.
En este módulo aprenderás a empatizar con la emoción del actor original (llanto, rabia, euforia, susurro) y modular tu rango tonal.
Si el personaje está encorvado y asustado, encoge tu cuerpo frente al micrófono; si es un héroe poderoso, abre el pecho para que la voz resuene con autoridad.
No imitar solo el sonido en inglés, sino el subtexto y la intención real de lo que siente el personaje.
Aprender a reír y llorar con respiración entrecortada sin cerrar la garganta ni perder la dicción.
Requiere contención, matices sutiles, micro-respiraciones y hablar como una persona real, no como un locutor.
Permite exagerar el timbre, agudizar o engrosar la voz, crear personajes cómicos o villanos caricaturescos.
Grabación sin imagen en muchas ocasiones (solo con forma de onda de audio y notas de contexto), exigiendo máxima imaginación.
Uso del paladar blando y la sonrisa interior para aportar calidez o frialdad según el rol.
Hablar pegado al micrófono (efecto de proximidad) manteniendo la articulación sin soplar aire directo a la cápsula.
Mover la colocación (voz nasal, gutural, engolada, metálica) sin dañar las cuerdas.
En este módulo has adquirido las siguientes competencias clave:
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